De higos a brevas

El higo es una fuente de fibra importante y un gran aliado contra el colesterol y el cáncer de colon.

A pesar de su dulce sabor, el higo no es tan calórico como la gente cree, puesto que 2 ó 3 higos al día aportan 80 kcal. Por ello, y debido al efecto saciante que posee su fibra, está más que justificado tomar higos entre horas. Son fuente de energía en momentos de desgaste físico o esfuerzo intelectual.

Alto contenido en fibra

 

Es precisamente su contenido en fibra lo que hace del higo un alimento con grandes beneficios para el aparato gastrointestinal, ya que suaviza las mucosas del tracto digestivo y, a su vez, ayuda a prevenir el estreñimiento. Se debe tomar preferiblemente por la mañana y en ayunas, para porder ir al baño con mucha más facilidad.

Remedio al colesterol

 

Otro de los efectos de su fibra es que ayuda a absorber el colesterol y disminuir el riesgo de sufrir cáncer de colon. Además, al ser bajo en sodio y rico en potasio, es ideal para combatir la hipertensión y la retención de líquidos.

Antianemia rica en hierro

 

El alto contenido en hierro hace que esta fruta, y en especial si está seca, sea recomendable para las personas que sufren anemia o tienen los niveles de hierro disminuidos. 

Modo de consumo

 

Se consume fresco como postre, pero también puede incorporarse a ensaladas de escarola y quesos frescos, así como a platos de verdura. Si son higos secos, se recomienda dejarlos en leche toda la noche y comerlos al día siguiente.

Cabe decir que el higo seco, al perder agua, contiene una proporción más elevada de nutrientes que el fresco, pero su contentración en azúcares y su valor calórico es superior.